Inversiones Lección 003

Los grandes tipos de activos - acciones, bonos, fondos e inmuebles, y cómo se relacionan en riesgo y rentabilidad

En las lecciones anteriores viste qué es invertir y cómo se mide el riesgo. Hoy vas a conocer los cuatro grandes tipos de activos con los que normalmente se invierte —acciones, bonos, fondos e inmuebles a través de…

Qué vas a aprender hoy

En las lecciones anteriores viste qué es invertir y cómo se mide el riesgo. Hoy vas a conocer los cuatro grandes tipos de activos con los que normalmente se invierte —acciones, bonos, fondos e inmuebles a través de vehículos cotizados— qué es cada uno técnicamente, y cómo se relacionan entre sí en la balanza de riesgo y rentabilidad que ya conoces de la lección 2.

Conceptos base

Acción: un título que da a quien lo posee una participación de propiedad en una empresa. Según Investor.gov, “las acciones son un tipo de valor que da a los accionistas una parte de la propiedad de una empresa”.

Bono: un título de deuda. Según Investor.gov, “un bono es un valor de deuda, como un pagaré”: al comprarlo, “le estás prestando dinero al emisor, que puede ser un gobierno, un ayuntamiento o una empresa”.

Fondo de inversión: según Investor.gov, “una sociedad de inversión de capital variable registrada en la SEC que agrupa dinero de muchos inversores” para invertirlo de forma conjunta en una cesta de activos.

REIT (fondo de inversión inmobiliaria cotizado): según Investor.gov, “una empresa que posee y normalmente gestiona bienes inmuebles que generan ingresos, o activos relacionados”. Permite invertir en inmuebles sin comprar directamente un edificio.

Clase de activo: un grupo de inversiones con características similares en cuanto a riesgo y comportamiento. Investor.gov identifica las acciones, los bonos y el efectivo como las tres clases de activo principales, a las que se suele añadir el inmobiliario como una cuarta categoría diferenciada.

Desarrollo

Acciones: el mayor potencial, y el mayor riesgo

Cuando compras una acción, te conviertes en propietario parcial de esa empresa. Ganas dinero de dos formas: por “apreciación de capital, que ocurre cuando el precio de la acción sube”, y por “pagos de dividendos, que llegan cuando la empresa reparte parte de sus beneficios entre los accionistas”. (Investor.gov — Stocks)

El riesgo es real y está documentado: “los precios de las acciones bajan igual que suben”, y “no hay garantía de que la empresa cuya acción tienes vaya a crecer y a irle bien, así que puedes perder el dinero que inviertas en acciones”. Si la empresa quiebra y se liquidan sus activos, los accionistas ordinarios son “los últimos en la fila” para recuperar algo. A cambio de ese riesgo, las acciones ofrecen “el mayor potencial de crecimiento a largo plazo”, aunque el propio Investor.gov señala que ese potencial se ha observado históricamente en periodos largos, con mejores resultados para quien mantiene la inversión 15 años que para quien invierte a plazos cortos. (Investor.gov — Stocks)

Bonos: previsibilidad a cambio de menor potencial

Un bono es, en esencia, un préstamo: prestas dinero a un gobierno, ayuntamiento o empresa, y ese emisor se compromete a “pagarte un tipo de interés específico durante la vida del bono y a devolver el principal (también llamado valor nominal) cuando ‘vence’, tras un periodo de tiempo determinado”. (Investor.gov — Bonds)

Frente a las acciones, los bonos “ofrecen un flujo de ingresos predecible” mediante los pagos de interés regulares, y “pueden ayudar a compensar la exposición a posiciones en acciones más volátiles”. Por eso suelen usarse para dar estabilidad a una cartera que también tiene acciones. Pero no están libres de riesgo: Investor.gov señala riesgo de crédito (que el emisor no pague), riesgo de tipo de interés (el bono pierde valor si los tipos suben antes de su vencimiento, algo que ya viste en la lección 2), riesgo de inflación (un pago fijo pierde poder adquisitivo con el tiempo), riesgo de liquidez, y riesgo de amortización anticipada (que el emisor lo cancele antes de tiempo). (Investor.gov — Bonds)

Fondos: diversificación instantánea, no eliminación del riesgo

Un fondo de inversión agrupa dinero de muchos inversores para comprar, de forma conjunta, una cesta de activos: acciones, bonos, o una combinación de ambos. La ventaja principal es la diversificación: los fondos “pueden invertir en una variedad de empresas y sectores en vez de invertir en una única acción o bono concreto. Esto ayuda a reducir tu riesgo si una empresa quiebra”. (Investor.gov — Mutual Funds)

Pero diversificar no significa eliminar el riesgo: Investor.gov es explícito en que todos los fondos “conllevan riesgo”, porque no están asegurados como un depósito bancario, y “puedes perder parte o todo el dinero que inviertas porque las inversiones que mantiene el fondo pueden bajar de valor”. La relación básica sigue aplicando: “cuanto mayor es el rendimiento potencial, mayor es el riesgo de pérdida”. (Investor.gov — Mutual Funds) Un fondo reduce el riesgo específico de una sola empresa o un solo bono (el que viste como “riesgo de negocio” en la lección 2), pero no reduce el riesgo que afecta a todo el mercado a la vez, como una subida general de tipos de interés o una recesión amplia.

Inmuebles: exposición al sector sin comprar un edificio

Comprar directamente un piso o un local es una forma de invertir en inmuebles, pero también existe una vía más líquida y accesible: los REIT (fondos de inversión inmobiliaria cotizados). Un REIT es “una empresa que posee y normalmente gestiona bienes inmuebles que generan ingresos, o activos relacionados” —oficinas, centros comerciales, apartamentos, hoteles, almacenes—, y permite a un inversor individual “obtener una parte de los ingresos que produce la propiedad de inmuebles comerciales, sin tener que salir a comprar un inmueble comercial”. (Investor.gov — REITs)

No todos los REIT son iguales en riesgo. Investor.gov advierte específicamente sobre los REIT no cotizados en bolsa: tienen “falta de liquidez” porque “generalmente no se pueden vender con facilidad en el mercado abierto”, resulta “difícil determinar el valor de una participación” de un REIT no cotizado, y algunos “pagan distribuciones que superan sus fondos generados por las operaciones”, financiando esos pagos con dinero de nuevas emisiones o con deuda en vez de con ingresos reales del inmueble. (Investor.gov — REITs) Un REIT cotizado en bolsa, en cambio, se compra y vende con la misma facilidad que una acción.

Cómo se relacionan entre sí: no hay un ranking fijo, hay un intercambio

Poniendo las cuatro clases juntas, aparece un patrón que ya conoces de la lección 2: mayor rentabilidad potencial normalmente exige asumir más riesgo, y cada clase de activo se sitúa en un punto distinto de ese intercambio. Las acciones tienen el mayor potencial de crecimiento a largo plazo y también el mayor riesgo de pérdida a corto plazo. Los bonos ofrecen ingresos más previsibles y ayudan a suavizar la volatilidad de una cartera con acciones, a cambio de un potencial de crecimiento menor. Los fondos no son una clase de activo en sí mismos, sino un vehículo que reduce el riesgo específico de un solo emisor dentro de la clase de activo que contengan (acciones, bonos, o ambos). Los inmuebles a través de REIT añaden una fuente de ingresos y de exposición al sector inmobiliario, con riesgos particulares de liquidez y valoración que dependen mucho de si el REIT cotiza en bolsa o no.

Esta relación no es una jerarquía fija donde una clase sea “mejor” que otra en abstracto: depende, como viste en la lección 2, de tu horizonte temporal, tu capacidad de riesgo y tu tolerancia al riesgo. Combinar varias clases de activo (no solo diversificar dentro de una) es lo que permite ajustar el conjunto de la cartera a esos tres factores, en vez de depender del comportamiento de una sola clase.

Vale la pena notar también que estas cuatro clases no agotan el universo de activos posibles: existen materias primas, divisas, criptomonedas y otros instrumentos con perfiles de riesgo propios que no cubre esta lección. Acciones, bonos, fondos e inmuebles son, sin embargo, las categorías con las que la mayoría de las carteras de inversión particulares empiezan, precisamente porque son las que tienen más historia, más regulación y más información pública disponible para entender su comportamiento antes de invertir en ellas.

Aplicación práctica

Para cada una de las cuatro clases de activo vistas hoy, responde en una frase:

  1. ¿Qué tipo de ingreso genera (apreciación de precio, intereses, dividendos, alquileres)?
  2. ¿Qué pasa con tu dinero si el emisor o la empresa quiebra (dónde quedas en el orden de cobro)?
  3. ¿Qué tan fácil sería vender esa inversión mañana mismo si necesitaras el dinero (piensa en la diferencia entre un REIT cotizado y uno no cotizado, por ejemplo)?

Después, con las tres preguntas del ejercicio de la lección 2 (horizonte temporal, capacidad de riesgo, tolerancia al riesgo) en mente, identifica qué combinación de clases de activo parece, en principio, más coherente con tus respuestas de esa lección. No hace falta tomar ninguna decisión de inversión: el objetivo es solo practicar el razonamiento de cruzar tu situación personal con las características de cada clase de activo.

Errores comunes

Tratar “fondo de inversión” como una clase de activo aparte. Un fondo es un vehículo (una forma de agrupar inversión), no una clase de activo en sí misma: su riesgo depende de qué contenga dentro (acciones, bonos, o una mezcla).

Asumir que un REIT siempre tiene la misma liquidez que una acción. Solo los REIT cotizados en bolsa se compran y venden con esa facilidad; los no cotizados pueden ser muy difíciles de vender o incluso de valorar correctamente.

Pensar que diversificar dentro de una clase de activo elimina todo el riesgo. Un fondo de acciones diversificado sigue expuesto al riesgo que afecta a todo el mercado de acciones a la vez; reduce el riesgo específico de una empresa, no el riesgo general de esa clase de activo.

Buscar bonos pensando que están libres de riesgo. Los bonos reducen la volatilidad frente a las acciones, pero tienen sus propios riesgos (crédito, tipo de interés, inflación, liquidez, amortización anticipada), como viste hoy.

Fuentes

  • Investor.gov (U.S. Securities and Exchange Commission, SEC), “Stocks”. investor.gov
  • Investor.gov (SEC), “Bonds”. investor.gov
  • Investor.gov (SEC), “Mutual Funds”. investor.gov
  • Investor.gov (SEC), “Real Estate Investment Trusts (REITs)”. investor.gov
  • Investor.gov (SEC), “Asset Classes” (glosario). investor.gov

Para la próxima lección

La próxima lección de esta pista tratará sobre la diversificación entre clases de activo (no solo dentro de una), y por qué combinar activos que no se mueven todos igual al mismo tiempo reduce el riesgo de la cartera en su conjunto de una forma que diversificar dentro de una sola clase no consigue por sí sola.


Este contenido es material educativo. No constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión. No se recomienda ningún producto, acción, fondo, criptomoneda ni plataforma concretos.

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